Cuidado de las Joyas

¿Cuál es la mejor forma de cuidar mis joyas?

Para todas las joyas que no sean de oro macizo fino: quítate las joyas mientras haces ejercicio o durante la ducha . Evita el contacto con perfumes, lociones o productos para el cabello. Incluso los naturales. No uses productos químicos fuertes, tampoco aceite, limpiadores de joyas o paños de pulir, esto puede afectar el acabado. Calia no se hace responsable del mantenimiento de tus joyas.

 

¿Puedo ducharme con mis joyas?

Te recomendamos que para un mejor cuidado de las joyas con "oro bañado", no te duches con tus artículos. Guárdalos en un lugar fresco y seco.

 

¿Cómo debo limpiar mis joyas?

Utiliza la opción de agua tibia y jabón sin detergente con un cepillo de cerdas suaves.

 

¿Tengo alergia a las joyas?

Algunas personas tienen reacciones alérgicas a algunas placas. El más común es el níquel; posiblemente hasta el 10% de las personas reaccionan al níquel. Desafortunadamente, el níquel se usa para colorear el oro, como aleación y, a veces, en el proceso de galvanoplastia. Si la alergia es un problema, a la mayoría de los fabricantes de joyas les gusta usar acero quirúrgico, plata esterlina, vermeil o artículos con relleno de oro. El enchapado de los artículos lisos galvanizados suele ser demasiado fino.

 

¿Donde guardar mis joyas para que no se deterioren?

1. Organiza siempre tus joyas de manera separada para evitar que con el roce se rayen.

2. Ordena tus collares y chockers individualmente y en plano, para que no se formen nudos y así no estropear ni romper las cadenas.

3. Guarda siempre tus pendientes por pares y con sus correspondientes cierres para que no se te extravíen o pierdan definitivamente.

4. Mantén tus joyas alejadas de la luz y el aire en espacios resguardados de cambios de temperatura bruscos (no las pongas cerca de fuentes de calor o frío como el radiador o el aire acondicionado) y lo menos húmedos posible (¡no te las dejes en el baño!).

5. Guarda siempre tus pendientes por pares y con sus correspondientes cierres para que no se te extravíen o pierdan definitivamente.

6. Mantén tus joyas alejadas de la luz y el aire en espacios resguardados de cambios de temperatura bruscos (no las pongas cerca de fuentes de calor o frío como el radiador o el aire acondicionado) y lo menos húmedos posible (¡no te las dejes en el baño!).